Descontrol y peligro (físico y emocional)... Rabia que me escuece como si mi cuerpo fuera una herida y tuviera virus que se enganchan a las paredes de mis pensamientos incapacitando los dos dedos de frente que yo pueda mantener a estas alturas de mi película.
Cada vez cuesta menos atar los cabos sueltos y no hace falta ninguna absurda aspiración de espía o detective para crear una bonita y sólida red con todas las dudas. Una red en la que yo quedaré atrapado... Aunque... ¿Qué más da?
El chico del diario
lunes 15 de enero de 2007
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