No tengo ni sueño ni ganas de dormir y ya estoy harto de fantasear mientras doy vueltas en la cama. Vueltas y vueltas... A cada vuelta me mareo más y las nauseas que me provoco no se curan ni con álmax, ni con biodramina, ni con fluimocil... Como mucho me las podría curar con una buena dosis de ársenico como las de antaño...
Antaño... Cuando 2 y 2 sumaban 4 y cuando si tenías sed corrías hacia el fondo del parque para beber del agua mágica que te haría vencer al dragón... Si voy ahora al fondo del parque, donde están las mascotas enterradas, sólo conseguiré echarme aún más de menos...
El chico del diario
lunes 15 de enero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada