Por aquí nadie tiene oídos para escuchar delirios de un adolescente psicótico... Un niñato que no sabe lo que quiere y que no se atreve a preguntárselo...
Si creo que podré con ello, que la superación y mi liberación están a la vuelta de la esquina; bajo la luz mortecina del cuarto menguante, mientras cruzo los dedos para conseguir insípidos abrazos que a mí me saben a ambrosía, me abro la cabeza otra vez al tropezar voluntariamente con la única piedra de mi camino, y se me saltan los puntos, y todo vuelve a empezar...
Y hoy ya no merece la pena y seguramente mañana tampoco... Aunque puede ser que sea yo... Que nunca la merecí...
domingo 25 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Siempre hablas de forma tan enigmática y tan poco específica que no sé bien bien cómo interpretarte. Supongo que eso es lo que realmente quieres, ser ambiguo. No acabar de expresarte.
Si hay una piedra y siempre te tropiezas con la misma, apártala de una vez.
Y no tengas miedo a preguntarte. Habla con el supuesto niño psicótico, seguro conseguirá sorprenderte...
Besos de cuarto menguante ;)
Sé que conseguirás encontrarte,busca de nuevo tu voz,puesto que creo que la has perdido entre todas las voces del mundo aunque se que la volverás a encontrar mejorada,espero que todo te vay a bien.
Siegrune
Publicar un comentario en la entrada